
Cuando una planta crece (una línea nueva, otro compresor, un horno más grande), la potencia máxima que pide a la red sube. La respuesta habitual es contratar más potencia, y eso tiene dos costes: el término de potencia, que se paga todos los meses aunque esa potencia solo se use unos minutos al día, y a veces la ampliación de la acometida o del centro de transformación. Un sistema de almacenamiento con baterías (BESS) permite cubrir esos picos sin contratar más. En este artículo lo vemos sobre la curva de carga de una planta real, cuarto de hora a cuarto de hora.
Cómo se mide la potencia en la factura
En las tarifas de acceso de alta y media tensión (3.0TD y 6.xTD), la potencia se contrata por periodos, de P1 a P6, y la normativa obliga a que la potencia de cada periodo sea igual o mayor que la del anterior. El contador registra la potencia media de cada cuarto de hora. Si en algún cuarto de hora esa media supera la potencia contratada, se facturan excesos de potencia, que crecen cuanto mayor es el exceso y cuantas más veces se repite.
Lo importante para este artículo es esto: lo que cuenta es la media de cada cuarto de hora. Un pico de quince minutos obliga a contratar (o a pagar excesos) como si la planta consumiera esa potencia todo el año.
La curva de carga de una planta a dos turnos
El gráfico muestra un día laborable de una planta industrial con 500 kW contratados. De noche consume menos de 300 kW; durante los turnos, unos 430 kW. Pero en los arranques de turno (hornos y compresores arrancando a la vez) y en dos momentos de trabajo de prensas, la curva llega a 618 kW. En total, la planta supera la potencia contratada en 9 cuartos de hora al día: 135 minutos.
Sin batería, esta planta tiene dos opciones: contratar unos 120 kW más o pagar excesos todos los días. Con batería, la potencia que se pide a la red (línea azul) no supera los 500 kW. La zona naranja es la energía que aporta la batería en los picos; la azul, la recarga en los momentos de menos consumo, sin pasar nunca de la potencia contratada.
Qué hace la batería, cuarto de hora a cuarto de hora
El sistema de gestión del BESS mide la potencia en el punto de conexión y sigue una regla sencilla:
- si la planta pide más de 500 kW, la batería descarga justo la diferencia;
- si la planta pide menos, la batería se recarga con el margen que queda hasta la potencia contratada, dejando unos kilovatios de reserva para no provocar ella misma un exceso.
Lo que llama la atención es lo poca energía que hace falta. Recortar todos los picos del día supone 154 kWh, que la batería repone en los valles entre turnos. En ningún momento baja del 68 % de carga. En el recorte de picos, lo que dimensiona la batería es la potencia, no la energía: el mayor exceso de la curva es de unos 118 kW, y eso cabe en un armario de 125 kW y 261 kWh como el de nuestra gama de sistemas BESS para industria.
Cuánto se ahorra
Término de potencia. Evitar contratar 120 kW más es un ahorro que se repite todos los años. Como referencia, si el término de potencia le cuesta unos 35 € por kW y año sumando todos los periodos, son 4200 € al año. El precio real depende de su tarifa, de la tensión y de su comercializadora: lo encontrará en su factura.
Excesos de potencia. Si la planta ya está superando su potencia contratada, la batería elimina además los excesos que se facturan cada mes.
Infraestructura. Es el ahorro que más pesa y el que menos se ve en la factura. Ampliar la potencia puede obligar a pagar derechos de acceso y extensión, a reforzar la acometida o a sustituir el transformador del centro de transformación por uno mayor. Si el pico es corto, la batería evita esa obra.
Otros usos. El recorte de picos solo ocupa a la batería unos minutos al día. El resto del tiempo puede almacenar excedentes de autoconsumo fotovoltaico, hacer arbitraje entre horas baratas y caras o servir de respaldo para cargas críticas. Combinar usos es lo que hace rentable la mayoría de los proyectos.
Cómo dimensionar un BESS para recortar picos
- Consiga la curva cuartohoraria de al menos un año. La facilitan la distribuidora o la comercializadora, y también se puede descargar desde la plataforma de datos de consumo de las distribuidoras.
- Identifique los picos: cuántos son, cuánto duran, cuánto superan la potencia objetivo y a qué hora se producen.
- Elija la potencia de la batería para cubrir el mayor exceso con margen.
- Compruebe la energía: la del peor episodio de picos seguidos, sin bajar del mínimo de carga recomendado.
- Revise las ventanas de recarga entre picos: si la planta no baja de la potencia contratada, la batería no se puede recargar.
- Defina el control: medida en el punto de conexión, prioridades frente a otros usos y comportamiento ante fallo.
Ampliamos este proceso en cómo dimensionar un sistema BESS industrial paso a paso y en cómo gestionar los picos de demanda eléctrica.
Hipótesis del cálculo. Curva de carga de ejemplo de una planta a dos turnos, en medias cuartohorarias; potencia contratada de 500 kW; batería de 125 kW / 261 kWh con rendimientos de carga y descarga del 95 % y un mínimo de carga del 10 %; término de potencia de referencia de 35 €/kW·año. Cada planta debe calcularse con su curva y su tarifa.
Si su planta está cerca de su potencia contratada o tiene que ampliarla, envíenos su curva de carga y le decimos si una batería lo resuelve y de qué tamaño.
¿Lo aplicamos en tu instalación?
Sistemas BESS hasta 5 MWh
Baterías LFP para peak shaving, autoconsumo y servicios de red. Nuestro equipo técnico te asesora sin compromiso.
